26 de septiembre de 2016

La amante ¿camagüeyana? de Sir William Van Horne

Del diario de Leo Baekeland. Volume 17, 1915

This diary, held by Archives Center at the National Museum of American History, details Leo H. Baekeland's daily activities. He writes often of his visits and discussions, as well as the subjects of correspondence he has written and received. Furthermore, Baekeland's diary sheds light on the use and distance of travel by automobile in the early twentieth century. In the notes, Baekeland explains increasing time spent in the laboratory in 1915. Learn more about Baekeland's work and life from the Archives Center at the National Museum of American History:


"I noticed among the guests of hotel Sir William van Horne of Canada who is a man of about 68-72 years with a gray beard and limps and walks with a stick. Two women with him of about 35 years old. I am told one is his mistress".

2 de septiembre de 2016

El novelista Carlos Loveira y William Van Horne


Frecuentador de las tertulias de El Fígaro y amigo de Manuel Serafín Pichardo era Carlos Loveira, que pertenecía, en mentalidad y edad, a la generación joven de 1910, aunque admiraba a muchos hombres de la vieja generación que poseían, como no pudo adquirir él, una cultura superior que les permitía "comprender" muchas cosas, como Enrique Piñeyro, por ejemplo, que seguía a Hegel y lo comprendía como a "un profeta". Los que ahora envejecen recuerdan a Carlos Loveira que cultivó —como el médico Miguel de Carrión— el género verista de novela, un poco a la manera de Zola, sin la garra de éste, desnudando el cuerpo de nuestro organismo social. Era Loveira un hombre afable, sencillo. Se le tenía por melancólico. De origen humilde había emigrado, casi niño, huérfano, a Estados Unidos, regresando, después, en una, expedición revolucionaria. Al terminar la guerra caminó por diversas provincias y zonas del campo hasta arribar a La Habana, donde se hacían los preparativos para trazar el Ferrocarril Central. Presentado ante William Van Horne pronto fue empleado como "time keeper" (listero tomador de tiempo) donde entró en contactó con la masa ferrocarrilera que constituía la base (inicial) del proletariado cubano. Los tabaqueros tenían ya sus gremios y tanto en la capital, como en capitales y ciudades de provincia, el anarcosindicalismo ganaba prosélitos.

Para leer más sobre Loveira y su obra: en librinsula