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23 de enero de 2017

Viajando con Carlos Martí por el Ferrocarril Central (2)

Hacia Camagüey

Tomo de nuevo el tren. El rio Zaza ameniza el paisaje. Todos los viajeros se asoman a la ventanilla para ver el enorme tajo del rio, y admiran sus encantadoras y fértiles riberas.
El tren avanza. Ya hemos pasado Jatibonico. Ya estamos en la región camagüeyana. Caminamos entre inmensas fajas de cañaverales que hacen horizonte.

El tren avanza ferreo y pujante

Y el sol del mediodía cae sobre los campos en olas de fuego. El bochorno castiga a todos los viajeros. La calma es absoluta. Es la hora más pesada del viaje…

Y en el avance rudo y violento
casas y árboles pasan volando


The Station, Camagüey. Postal # 25 de la serie emitida por The Cuba Railroad

Llegamos a la animada estación de Camagüey a las doce del día. Bien se necesita de un descanso para los entumecidos miembros y de una reparadora comida para el debilitado cuerpo. El tiempo es escaso y apenas si se considera suficiente para picar en la diversidad de platos y hacer un comentario sobre la guerra europea. Una mezcla de buen sentido y hasta de buena educación es que nadie se siente estratégico, todos piden noticias y más noticias. El pasaje elogia el cómodo tren, que es un testimonio de lo bien que la Cuba Company cuida de sus líneas y de su material y del confort de pullman. La inspección es constante.

Hacia Oriente

Me dirijo de nuevo al sleeping y avanzamos por entre los talleres de la Cuba Company, y sale al campo de nuevo.

« la bestia loca que ya rugiente,
dominadora y omnipotente »,

Por entre llanuras,  potreros y sabanazos; ya cerca el Jobabo, línea fronteriza provincial, se nos cambia el paisaje.

Pinceladas

Entramos en Bartle. No hay tantos canadienses como en otra época; pasamos junto a la olvidads Victoria de Las Tunas; atravesamos por entre las dos hileras de casas de Mir; las grandes plantaciones de yuca de La Rioja matizan el paisaje; los maizales y platanales de Maceo rompen la monotonía del monte; el Pasón, San Pedro y el ramal de Holguín, cuyos empleados son superiormente amables.

El ramal de Holguín es delicioso, interesante y encantador.


Fragmentos tomados de "El País de la riqueza". Carlos Martí Fernández (Barcelona, 4 de enero 1876- La Habana, 29 de marzo 1939). Prólogo de Alfonso Hernández Catá. Renacimiento. Madrid, 1918.

Foto: © www.elhotelcamaguey.com

22 de agosto de 2016

Avanza ejecución del Museo Temático del Ferrocarril en Camagüey


CAMAGÜEY- (ACN) Locomotoras del siglo XIX figuran entre los exponentes al aire libre que exhibirá el Museo Temático del Ferrocarril, un centro histórico-cultural en ejecución en esta ciudad,  que en 1837 recibió la segunda concesión para construir una red ferroviaria en Cuba.
La primera fase de la institución quedará inaugurada en el próximo año, de acuerdo con un cronograma determinado por la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey (OHCC), a cargo de la obra.
Esa etapa incluirá la ubicación de dos locomotoras del siglo XIX en el parque Van Horne y la rehabilitación de esa área, situada en las inmediaciones de la desactivada terminal de trenes de la localidad, edificio de valor patrimonial y de una cuadra de longitud.

La actual reparación del techo, de tejas, inició la rehabilitación del inmueble, con evidente deterioro, precisó el arquitecto Frank Martínez, director de proyectos de restauración y conservación de la OHCC...seguir leyendo en Adelante

20 de junio de 2016

The Maryland Prats Clan: Benito Takes the Train to Omaja


When Benito Prats Respall was a boy, he and his father José Prats Amat (everyone called him Pepe) set off by train to visit Benito’s aunt and Pepe’s sister Primitiva Prats Amat.  She lived in Omaja, which back in the 1920s was a very small crossroad on the main line of the Cuba Railroad in what was then Oriente Province. (Omaja is now in the new Las Tunas Province). 

Just like in the U.S., Cuban railroads were privately built and operated. The Cuba Railroad, built by the Canadian railroad magnate Sir William Van Horne of Canadian transcontinental railroad fame, opened in 1902. The main line ran some 357 miles from Cuba’s esternmost city Santiago de Cuba through Camaguey and on to Santa Clara. The United Railroads of Havana, built earlier with British backing, continued 178 more miles from Santa Clara to Cuba’s capital Havana and other points west.  When it opened, The Cuba Railroad, headquartered in Camaguey, quickly turned that sleepy provincial city into a vibrant commercial center, and its population quadrupled by 1928.  The railroads ended Camaguey’s isolation from the rest of the country, shortening the time to get to Havana from 3 days by steamship to 15 hours by train....SEGUIR LEYENDO

30 de noviembre de 2015

Hugh Thomas: El Ferrocarril Central





Esta imprescindible historia de Cuba, fue editada en 1971 y reeditada en el 2014 por Vintage (Grupo Penguin Random House Mondadori).

20 de noviembre de 2015

La impronta forastera

El siguiente artículo fue publicado en la edición dominical del periódico cubano Juventud Rebelde, con fecha 26 de agosto de 2012. Si bien, el tratamiento dado a Van Horne ya no es completamente negativo como en los años 70, todavía se utilizan frases ambiguas como: "llegó a Cuba con la encomienda..." ¿Quien se lo encomendaría? ¿Su Majestad la Reina de Inglaterra de quien era súbdito? ¿O el mismísimo presidente norteamericano? Por suerte para él, la CIA en ese entonces no tenía aún las manos largas.






Fotos: Archivo de © www.elhotelcamaguey.com

13 de noviembre de 2015

William Van Horne presenciado por la prensa cubana en 1974

El periodista camagüeyano Eduardo Labrada Rodríguez editor del blog "Panorama", -cuyo nombre fue precisamente tomado de su popular sección en el periódico Adelante- publicó este artículo el 18 de diciembre de 1974, y que reproducimos gracias a la gentileza de la Sala de Fondos Raros y Valiosos de la Biblioteca Provincial Julio Antonio Mella. 
Para los lectores poco empapados en la historia de Cuba , no está de más aclarar que entre 1960 y digamos que hasta 1990, la perspectiva de los historiadores y periodistas de la isla, referente al período republicano (1902-1958) siempre era para demostrarnos y convencernos que todo tiempo pasado fue "malo, malito o muy malo". Nunca había términos medios. 
Transcribimos un escueto párrafo que llevado a la jerga cubana actual, William Van Horne es poco menos que un "merolico". (Para leer comodamente el texto, descarge las fotos y amplíelas).

"Como entre capitalistas no es cosa de perder tiempo, el 24 de abril de 1900 es inscripta en New Jersey, Estados Unidos, la empresa "The Cuban (sic) Company" entre cuyos fines se encontraba construir y explotar una vía férrea desde Santa Clara a Santiago de Cuba, y para el caso el agencioso negociante Sir William Van Horne, que ya dirige en Canadá empresas similares, asume la dirección de la criollísima company que tan patrióticos sentimientos abrigaba para el saqueo sistemático de la isla".




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19 de octubre de 2015

Por el camino de hierro


Descargar para leer mejor:



Publicado por Oreidis Pimentel Pérez en el periódico Adelante el 5 de septiembre de 2015.

Nota: El nombre correcto de la compañía fundada por William Van Horne y otros socios es The CUBA company, no "The CUBAN Company" como se hace referencia.

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9 de agosto de 2015

Omaja, uno de los pueblos que nacieron gracias al Ferrocarril Central

Jaime Sarusky (Camagüey, 1931- La Habana, 2013) publicó en 2010 una edición corregida y aumentada de su libro "Los fantasmas de Omaja", donde se recogen una serie de crónicas sobre los inmigrantes de distintas nacionalidades (suecos, japoneses, mexicanos y estadounidenses entre otros) que fundaron varios pueblos de Cuba. Me detengo en Omaja y en particular en la persona de Míster Kerr, uno de los tantos "listillos" norteamericanos que se aventuraron a hacer fortuna en la naciente República de Cuba.
La postal de nuestra colección particular, fechada el 24 de marzo de 1921, y enviada por uno de los 2381 habitantes del pueblo (según el censo de 1919) nos queda como recuerdo de este pintoresco paraje cubano, antes de que comenzara su decadencia a finales de los años 2o, resultado de la construcción de la Carretera Central cuyo trazado dejaba a Omaja arrinconada.








PD: En este enlace de Youtube pueden ver un interesante documental sobre Omaja.

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© Jaime Sarusky, 2010

16 de junio de 2015

La llegada de Ferrocarril Central a Victoria de Las Tunas

Estación ferroviaria de Manatí, Las Tunas.

Al terminar la guerra contra España, Estados Unidos intervino en Cuba y se interesó por su red ferroviaria. Fue así como el ingeniero canadiense-norteamericano William Van Horne asumió la construcción del ferrocarril central, en específico de una línea que enlazara a Santa Clara con Santiago de Cuba.
Las obras comenzaron simultáneamente en ambas ciudades a fines de 1900. Miles de trabajadores fueron contratados. Finalmente, el 12 de noviembre de 1902 se colocó el último tramo de raíles y traviesas cerca de la ciudad de Sancti Spíritus. Se habían tendido 541 kilómetros de vía férrea. Tres días después partió de la estación habanera de Villanueva, rumbo a Santiago de Cuba, el primer tren que cubrió ese itinerario.
El paso del ferrocarril central por la otrora Victoria de Las Tunas tuvo su inauguración oficial el 16 de enero de 1903. Resultó una jornada de celebración. Según el periódico bisemanal El Eco de Tunas, «hubo fiesta y tocaron los acordeones de Florencio Sánchez y Mariano Ramírez».
La estación original era de madera y cinc. Por sus pésimas condiciones, en 1918 el Ayuntamiento Municipal acordó «interesar a la compañía ferroviaria la construcción de un local más apropiado a la importancia de la ciudad». Así, en 1927 se levantó el edificio de mampostería y tejas francesas que todavía conserva incólume aquella estructura.
Leer el artículo completo en Juventud Rebelde

Van Horne visto por el historiador Oscar Pino-Santos

El historiador cubano Oscar Pino- Santos (1928-2004) en plena década del 70, tuvo la dignidad de defender en este ensayo, que además fue "Premio Casa", los valores indiscutibles y la visión de William Van Horne. Otros, en cambio solo supieron ver las manchas:


"Van Horne fue sin duda una de las figuras más interesantes –y en cierto sentido determinante- de nuestros comienzos seudorrepublicanos. A diferencia de otros inversionistas yanquis, meros recortadores de cupones, el famoso fundador de la Canadian Pacific unía a su espíritu de iniciativa y organización una cierta conservadora pero amplia visión de porvenir. Su obra aquí –independientemente de su origen capitalista- no fue por completo negativa. Resultaría demasiado simplista, por ejemplo, desconocer el papel influyente que la construcción del ferrocarril de Santa Clara a Santiago de Cuba jugó en la evolución formativa de la nación cubana. Y parecería menos injusto dejar de reconocer su oposición inicial al latifundio y su honestidad al plantearle al gobierno interventor las ventajas de un régimen tributario que gravara las grandes fincas improductivas y favoreciera el desarrollo de un sistema de pequeñas granjas agrícolas. Como señalo Jenks, “toda la historia social de la República de Cuba habría quedado alterada”, si aquel proyecto se hubiese puesto en práctica. Pero Wood sabía más que eso, y la vida demostró que tales concepciones hubieran sido de todos modos anuladas por las realidades del proceso histórico- económico. Aparte, difícilmente el mismo Van Horne hubiera sido capaz de impulsar exitosamente sus ideas limitado como estaba por su ideología mercantilista y la propia ejecutoria de su carrera en nuestro país. Así el sistema de pequeñas granjas – en sus lucubraciones- no representaban económicamente sino la base de una amplia clientela para su negocio ferroviario y, políticamente no tenía otra sustentación teórica que sus tesis en el sentido de que “los países en que es mayor la proporción de personas que poseen la tierra prevalece el conservadurismo y se desconocen las insurrecciones” . Aparte de ello, Van Horne, el opositor al latifundio en 1900, murió quince años después como presidente de una empresa azucarera –La Cuba Co.- que poseía en Camagüey 500 caballerías y en Oriente 2807".





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12 de mayo de 2015

VAN HORNE, el Creador del Ferrocarril Central de Cuba (1)


Por: Herminio Portell Vilá (1901-1992)

William Cornelius Van Horne, el gran constructor de ferrocarriles y genio impulsor del progreso de las tierras vírgenes de América, fue un verdadero ciudadano del Nuevo Mundo, leal a todos los países a los que llevó sus empresas fecundas y sin preocuparse poco ni mucho por los prejuicios nacionales, raciales o religiosos. Los Van Horne habían venido a América en los días de gloria de la República Holandesa, en el siglo XVII, y se habían establecido en Nueva Amsterdam, una pequeña factoría sobre la isla de Manhattan, en la desembocadura del Hudson, que años más tarde se convertiría bajo la dominación inglesa en la ciudad de Nueva York. Eran pues, del grupo de colonizadores que como los Roosevelt, los Stuyvesant y otros muchos, serían los cimientos de la sociedad colonial norteamericana. Durante muchos años los Van Horne permanecieron en Nueva York y se distinguieron en el comercio, la agricultura, el clero, etc; pero hacia 1832 uno de sus descendientes, Cornelius Covenhoven Van Horne, decidió incorporarse al gran movimiento de la colonización del Oeste y se estableció en Chelsea, sobre el valle del Illinois y junto al camino de Oregón por el cual pasaban los pioneros más audaces que iban hacia la costa del Pacífico. Cornelius Covenhoven Van Horne casó en segundas nupcias allá por 1842 con Miss Margaret Minier Richards, de Pennsylvania y el 3 de febrero de 1843 nació el mayor de sus hijos, William Cornelius.

Vivian los Van Horne sin grandes comodidades en una granja poco cultivada, porque el jefe de la familia era abogado y se dedicaba mayormente a esa profesión, y toda aquella comarca era atrasada y casi desierta, por lo que no había posibilidad de ir a la escuela. En la tradicional cabaña de troncos de árboles transcurrieron los primeros años de vida de William Cornelius Van Horne, sin tener otras distracciones que el dibujar con un pedazo de pizarra o de plomo, o recoger piedras que le interesaban por su brillo o por su forma. Así, sin embargo, surgían en él, a temprana edad, las que después serían sus aficiones dominantes y que lo convertirían en pintor y geólogo de gran distinción.
En 1851 los Van Horne vendieron la granja y se fueron a vivir en el pueblo de Joliet, Illinois, donde el abogado neoyorkino, amigo de Abraham Lincoln y de Stephen Douglas, dos letrados cuyo porvenir nadie podía adivinar por entonces y que tenían cierto renombre entre los políticos de Illinois, se proponía hacer fortuna. Cuando Joliet se convirtió en municipio, Van Horne fue electo el primer alcalde del mismo. Sus hijos asistían a la escuela local y William se distinguía notablemente como el primero de los alumnos en la clase y también por su carácter independiente y por la seriedad con que dedicaba sus ratos de ocio a coleccionar los fósiles que recogía en sus excursiones por los alrededores del pueblo. La epidemia de cólera de 1854 lo dejo huérfano de padre cuando solo tenía once años de edad, y cuando la viuda de Van Horne trató de arreglar los asuntos de la familia se encontró con que todos los bienes eran cuentas incobrables y contra las cuales había que enumerar muchas otras, debidas y para el pago de las cuales los acreedores no querían esperar. Hubo que venderlo todo y reducirse a una choza; pero la energía de la madre y el sentido de responsabilidad que revelaba el primogénito hicieron posible que la familia pudiese ir tirando, aunque con múltiples privaciones.

William recorría las casas de Joliet con su hacha y se ofrecía para cortar leña por unos cuantos centavos; pero un día le cayó en gracia al jefe del centro telegráfico de la población y le dio permiso para que distribuyese a domicilio los despachos recibidos, con lo que se ganaría las propinas. Las horas en que no estudiaba en la escuela, el niño se las pasaba en la oficina de telegrafía y con su despierta inteligencia no tardó en familiarizarse con el alfabeto morse y los aparatos de transmisión y recepción. Los telegrafistas le enseñaron el oficio, primero por diversión y después para que  les relevase por pequeños periodos de tiempo mientras ellos echaban una partida de naipes o iban al café. En 1856, cuando Lincoln visitó a Joliet en su campaña política, el telegrama descriptivo de la recepción y del discurso de la abolición de la esclavitud pronunciado por Lincoln, fue redactado y enviado por aquel niño de trece años de edad. Al año siguiente ya Van Horne era telegrafista del Ferrocarril Central de Illinois y ayudaba más eficazmente a su familia. Pasó después como despachador al Ferrocarril Central de Michigan y un día cuando apenas si había cumplido quince años, se apareció en el despacho del superintendente general para proponerle que construyese una línea telegráfica independiente, administrada por la compañía para el uso público y de la cual el sería el operador. Aceptada la oferta, Van Horne estuvo a cargo del nuevo circuito y reportó los incidentes del famoso duelo oratorio entre Lincoln y Douglas, los antiguos amigos de su padre, acerca de la esclavitud, que agitaban poderosamente a la opinión norteamericana y anunciaban la Guerra de Secesión  si no llegaba a tiempo la solución del conflicto planteado. Van Horne dominaba tan bien la técnica de transmisión telegráfica que podía recibir mensajes simplemente por el sonido y en aquellos tiempos esta habilidad le constituía en telegrafista muy experto. Serviríale además, en el futuro, poderosamente, en su carrera de constructor y administrador ferroviario.

Hacia 1859 la pequeña estación de ferrocarril en Joliet recibió por sorpresa la visita del superintendente general de la compañía. Van Horne recibió el despacho que anunciaba la llegada cuando no había tiempo para nada más y corrió con él al jefe y se lo mostró. A toda prisa se instruyó al personal para que estuviera en sus puestos y Van Horne, por su juventud fue dejado a un lado. El tren especial llegó y de él bajó un hombre de imponente apariencia con sombrero de copa y envuelto en un amplio guardapolvo, quien permaneció junto al estribo del coche, en espera de ser cumplimentado. Avanzó humilde el jefe de estación  y le saludó respetuosamente mientras el visitante le contestaba con estudiada circunspección, detrás de la cual se advertía el aire de mando. Presentados los empleados, cada uno de ellos tuvo un reconocimiento menor según su categoría y Van Horne no se acercó, sino que se quedó contemplando todo aquello como ensimismado. A poco el convoy emprendió la marcha, con la misma solemnidad, y uno de los empleados se acercó y pregunto a Van Horne:
- ¿En qué piensas, Bill? Te has quedado mudo al ver al superintendente general…
Pero la respuesta lo dejo asombrado, porque el muchacho dijo:
- Estaba pensando en que debe ser una gran cosa desempeñar un puesto como ese. Hay gloria, hay orgullo y hay dinero en tener ese cargo. He resuelto llegar a ser superintendente general de ferrocarriles…(continuará)

Nota: Se ha respetado la sintaxis y ortografía original del artículo.

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6 de abril de 2015

Revista Antorcha: Homenaje a Sir William Van Horne (1943)


El día 12 de este mes (1) se cumplieron 28 años de la muerte del ilustre hombre de negocios cuya actividad hizo historia en la civilización cubana. Este mismo año, el pasado tres de febrero, se cumplió el centenario de su nacimiento que debe tener para nosotros la significación y belleza de una alborada de progreso.
Ambos acontecimientos tienen resonancia en este homenaje que rendimos como respetuoso tributo a la admirable figura de quien unió las provincias orientales y occidentales, de esta joven República, con relucientes cintas de acero paralelas. Así como sus deudos y amigos habrán colocado ofrendas florales en la tumba que guarda los despojos del grande hombre en el cementerio de su pueblo natal, ANTORCHA dirige sus más aureos reflejos a la memoria de Sir William Van Horne, en pleitesía de admiración.
No puede resumirse el homenaje imperecedero en darle a una calle camagüeyana el nombre del prócer, en hacer mención mención a sus valores en una placa de bronce emplazada en nuestra estación ferroviaria; hemos de destacar en toda su estatura histórica a quien abrió brecha fecunda de civilidad, vena de adelanto económico, corriente de cariño entre los cubanos del este y del oeste: Sir William Van Horne merece y debe tener en el corazón de todos nosotros una lámpara votiva, un incensario que mantenga el recuerdo perenne del eminente ferrocarrilero, nimbado por los humos del afecto y gratitud.
Innegable que Sir William realizó un empeño industrial movido por los impulsos materiales que crean los negocios, pero su rápida y oportuna ejecución y los beneficios que de ello obtuvo Cuba, rodean el gesto de nobleza haciéndolo ascender justamente a la categoría de conquista de civilización.


En el campo de batalla, nuestros heroicos mambises forjaron la libertad a golpe de rudo brazo y a filo de hoja intrépida, y al convertirse en realidad el sueño libertario, el canadiense emprendedor y visionario crea un lazo indisoluble de espiritualidad familiar, tiende la alfombra de rieles por donde van al encuentro todos los cubanos: los hijos de la tierra de Maceo con los coterráneos de Marta Abreu. Sir William con su ferrocarril en las partes orientales acercó a los hermanos de Cuba para disfrutar de la independencia unidos para siempre.
Si la Reina Victoria concedió a Van Horne título de Caballero Jefe de San Miguel y San Jorge, por realizar en Canadá obra ferroviaria similar, los cubanos debemos elevar un ara en el recuerdo a Sir William para admirarlo con los quilates que corresponden a quien abrió un cauce por donde fluye energía, acción, progreso, como contribución patriótica al avance oportuno y veloz de nuestra civilización.
Al construirse el Ferrocarril de Cuba, que con el F. C. del Norte de Cuba constituirían los Ferrocarriles Consolidados de Cuba, Van Horne no solo lograba la reafirmación espiritual entre nosotros, sino el paso seguro hacia la firmeza económica del país. El Ferrocarril de Cuba hizo posible la creación de grandes negocios, el nacimiento de pueblos, industrias azucareras, cultivos intensos de la tierra, bases en que hoy se asienta la economía nacional, que tiene aportes poderosos en las llanuras camagüeyanas y en las montañosas y cálidas tierras orientales.
Tengamos a flor de labio y enraizada en el corazón una prez para el caballero intachable, artista exquisito y sentimental sencillo, que bajo la comba venerable de su frontal sintió la s vibraciones de la idea que su nervio puso en práctica inmediata, para que Cuba en los días primeros de su Independencia, orientara su destino hacia la prosperidad y el progreso.

1. Sir William Van Horne falleció el 11 de septiembre de 1915, no el día 12 como aquí se refiere.

Fuente: Revista Antorcha, Año I, número 3. Camagüey, septiembre 1943. Fondos de la Biblioteca Provincial "Julio A. Mella" de Camagüey. Agradecemos la colaboración de las bibliotecarias Mayelín Ramos y Aida Cortinas.

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23 de marzo de 2015

Comienzo de la obras del Ferrocarril Central en Camagüey (1901)


A las cuatro y diez minutos de la tarde de ayer (8 de diciembre de 1901), tuvo efecto el solemne acto de hacer la apertura oficial de los trabajos del Ferrocarril Central en esta ciudad.
El fondo de la quinta La Caridad de Espinosa en su linde con la finca Garrido, fue el lugar donde se verificó la ceremonia.
Inmensa concurrencia se congregaba en la pintoresca explanada, ávida de ver la consumación de aquel suceso, nuevo para la mayoría de los habitantes de Camagüey.
En un pabellón apropiado al caso, se constituyeron las comisiones oficiales.
Asistieron el Alcalde, señor Mendoza, y los tenientes de alcalde y concejales los señores Betancourt, Moya, Germán, Criado, Hernández, Lamar, Parés,  Ramírez, Elorriaga, y otros cuyos nombres no recordamos en estos instantes.

Vimos, además, la audiencia en pleno, el señor Gobernador Civil interino, el Comandante Militar, el señor Secretario, y catedráticos del Instituto, el jefe de la Guardia Rural, señor Peña, el capitán Suárez, el jefe de Policía, y otras muchas personas que con carácter oficial allí estaban. 
                               
Puente Sobre el Río Zaza. Ferrocarril Central

Campamentos

Dentro de pocos días quedarán instalados cinco campamentos de trabajadores.

A los braceros

Los braceros que deseen obtener colocación en los trabajos del Ferrocarril Central deben dirigirse a los campamentos indicados y entenderse con los jefes de los mismos.

Aparatos y materiales

En las primeras horas de la mañana de hoy han salido para "Guanamaquilla" varios aparatos y materiales con que se ha de dar comienzo a los trabajos.


Tomado de: Fondo Juárez Cano. Archivo Histórico Provincial de Camagüey.

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19 de marzo de 2015

Indice Histórico de Camagüey (1899-1952)

Seleccionamos del segundo tomo del Índice Histórico de Camagüey, concerniente al período republicano, las entradas que atañen a la figura de William Van Horne, el Hotel Camagüey y el Ferrocarril Central. Se perciben evidentemente algunos "olvidos" en el repertorio, como la declaración de "Hijo adoptivo de Camagüey" otorgado a Van Horne, y la conmoción que causó su fallecimiento en la sociedad cubana, decretándose ese día duelo nacional.
Este volumen fue publicado por la Academia de Ciencias de Cuba, en el Instituto del Libro. La Habana, 1970.

1900

Abril 24
Inscripta en Nueva Jersey, Estados Unidos, la empresa titulada "The Cuba Company"(Compañía de Cuba). Sus fines son construir y explotar una vía férrea, desde Santa Clara hasta Santiago de Cuba. Sir William Van Horne es el presidente, quien ya en Canadá dirige otras compañías similares. Las vías férreas son construidas por los explotadores del negocio, con el fin de poder acaparar el transporte de todos los productos agropecuarios, principalmente la caña. Aunque los inversionistas de la industria azucarera prefieren manejar sus propias líneas férreas, ya que desde el comienzo de sus negocios proyectan exportar por puertos y subpuertos propios.

Agosto 8
Llega a Puerto Príncipe la comisión de  ingenieros que realizan estudios para la construcción del Ferrocarril Central.

1901

Diciembre 8
Acto solemne al inaugurar las obras de la vía férrea en la ciudad de Puerto Príncipe. El alcalde Pedro Mendoza Guerra echa las primeras paletadas de tierra. En esta fecha, ya hay trabajando en las obras: 3500 hombres, de Ciego de Ávila a Puerto Príncipe ; y otros 1600 de Puerto Príncipe a Victoria de las Tunas. La escasez de braceros hace a la empresa yanki traer de La Habana, a mediados de mes, 500 jornaleros españoles, para trabajos de pico y pala.

1902

Mayo 30
A las diez de la mañana llega a la ciudad de Puerto Príncipe el primer tren por la línea central. De Santa Clara a Santiago de Cuba, en viaje de inspección y prueba, el alto personal de la empresa con los ingenieros.

Diciembre 8
Inauguración del Ferrocarril Central de Santa Clara a San Luis, Oriente, con 861 kilómetros. A las 6:00 a.m. sale de Santiago de Cuba para La Habana el primer tren.
Esta línea férrea da origen, junto con el fomento de plantaciones de caña, y la construcción de nuevos centrales azucareros, a una serie de pueblos nuevos. Surgen próximos a las distintas estaciones instaladas a lo largo de la vía. En la provincia de Camagüey tenemos, de oeste a este: Jatibonico, Majagua, Guayacanes, Colorado, Gaspar, Céspedes, Florida, Siboney, Hatuey, Martí, Palo Seco y Galbis.

1903

Abril 3
El gobierno cubano cede en arrendamiento  a "The Cuba Company" el antiguo cuartel de La Vigía, en Camagüey. Ante notario de La Habana Francisco Vidal Sánchez se firma la escritura, por un plazo de veinticinco años a $1,000.00 anuales; y prorrogable a otros tantos a $1,500.00. La empresa ferroviaria adapta el edificio construido en 1848, para establecer el hotel "Camagüey". El mejor hotel de la ciudad, durante muchos años ; y el primer edificio que tiene servicios sanitarios modernos.

1904


Diciembre
Instalado el alumbrado público en San Jerónimo.Terminando adaptación del hotel  "Camaguey ", para inaugurarlo el año próximo. Establecida oficina de correos y telégrafos en la estación llamada Florida, de la línea central, donde ya se está fomentando un nuevo pueblo.


1906

Enero
Ya existe el poblado de Martí, con diez calles y una plaza, surgido alrededor de la estación donde la línea central se bifurca en dos ramales: a Bayamo y a Santiago de Cuba. Plano confeccionado por "The Cuba Railroad Co.".

1908

Marzo 24
Por el decreto 294, autoriza Magoon otro ramal a la empresa que otorgó la concesión para el tranvía. Desde la estación del ferrocarril a Nuevitas (la actual terminal intermunicipal de ómnibus) seguirá por la calle Nueva o de Van Horne, doblará a la derecha por la de República y terminará frente al hotel  "Camagüey ".

Abril 1
Comienza en Camagüey a funcionar los tranvías eléctricos. Se inauguran con grandes festejos a las 8:30 a.m. Los cuatro carros con que empieza el servicio salen muy engalanados desde el parque "Agramonte". Viajan en ellos las autoridades, las dos bandas de música y los funcionarios de la empresa. Entre disparos de cohetes, y repique de campanas de las iglesias, van hasta la plaza de la Caridad, y vuelven hasta la planta eléctrica. Por la noche hay un banquete en el hotel "Camagüey", donde pronuncia un discurso Manuel Ramón Silva.

1910

Julio 18
A las 2:00 p.m. sale de Martí un tren con treinta pasajeros, que en ocho horas recorren los 130 kilómetros hasta Bayamo. Con fiestas en ambas estaciones, queda inaugurado este ramal de la línea central de la llamada "Compañía de Cuba", "The Cuba Railroad Co." Al mismo tiempo, se inaugura el ramal Bayamo – Manzanillo, de 53 kilómetros.


1912

Diciembre
El pueblo de Florida tiene ya, al norte de la línea férrea doce calles con veinticuatro manzanas y una plaza, según plano confeccionado por "The Cuba Railroad Company".


1913

Diciembre
Existe ya el pueblo de Palo Seco, con seis calles y una plaza, según plano confeccionado por 'The Cuba Railroad Co.".


1915

Diciembre 15
Los ferrocarriles de la provincia de Camagüey han llegado a un acuerdo, que concilia sus intereses en pugna. La compañía que preside Tarafa (Ferrocarril del Norte) renunció a algunas de sus concesiones a favor de "The Cuba Railroad Co." (línea general) de Van Horne. Son las que le otorgó el gobierno Menocalista, en 1912. Ahora Menocal firma otro decreto, el 1678, legalizando estos acuerdos entre empresarios yankis:

a) La Línea Camagüey-Santa Cruz del Sur la construirá "The Cuba Railroad Co." con la misma subvención de los $6,000.00 por kilómetro.

b) La línea Camagüey-Nuevitas la adquirirá "The Cuba Railroad Co." y la estrechará.

c) La línea Nuevitas-Caibarién queda para la compañía del Ferrocarril de la Costa Norte de Cuba. Asimismo ésta empresa construirá en Nuevitas el muelle con almacenes; y deberá fomentar dos o más centrales junto a su línea.

Diciembre 16
Decreto presidencial 1699, otorgando a "The Cuba Railroad Co." la concesión para construir el ferrocarril de Camagüey a Santa Cruz del Sur. La compañía "Ferrocarril de la Costa Norte de Cuba" renunció a la concesión otorgada en 1912, y por convenio con la otra empresa le cede sus derechos y obligaciones adquiridos. El decreto le da un plazo a la nueva compañía, para comenzar la construcción antes del 24 de octubre de 1916 y terminar antes del 15 de diciembre de 1920.

Diciembre
Existe ya el pueblo de Santa Lucía, fomentado en terrenos de la finca de ese nombre por el terrateniente José Álvarez Florez. Junto a él se construye un nuevo central, "Elia" hoy "Colombia" de una empresa yanki. Este pueblo surge junto a una estación ferroviaria del ramal de Martí a Bayamo, y "The Cuba Railroad Co." ordena confeccionar un plano.


1919

Mayo 6
Menocal sanciona la ley votada por el Congreso concediendo "un crédito de cien mil pesos para comenzar las obras de construcción de una carretera, que partiendo del puerto de Nuevitas termina en la ciudad de Camagüey, pasando por el poblado de Minas". Aunque el artículo segundo dispone que el gobierno iniciará a la mayor brevedad los trabajos, lo cierto es que pasan veinticinco años para poderse ver. La construcción de la carretera sirve, durante años, para malversar los fondos dedicados a este fin, por los gobiernos de turno, inclusive el de Menocal. La empresa "The Cuba Railroad Co.", en particular, se opone a la carretera, pues significa la merma del transporte ferroviario en esta línea.

1920

Diciembre 18
Un marino yanki borracho golpea en el hotel "Camaguey" al juez correccional Andrés González.


1921

Abril 26
Huelga ferroviaria. Iniciada a las 6:00 p.m. en toda la línea central, desde Santa Clara a Santiago de Cuba. Hasta el 8 de mayo dura esta paralización total, en que se acuerda un plazo para estudiar las demandas de maquinistas, fogoneros, conductores y retranqueros de "The Cuba Railroad Co."

1923




Diciembre 3
Comienzan las clases en la Escuela Normal para Maestros y Maestras de Camagüey. La ley de 16 de marzo de 1915 disponía que, en el término de dos años, se establecería en cada capital de provincia una escuela normal, pero la de Camagüey no se hacía. Cuando Zayas Bazán es gobernador la reclama y la logra. Su primer director es el Dr. Alberto Andino Porro. No hay ceremonia de inauguración, por fallecimiento de una hija del secretario de instrucción pública y bellas artes (cargo que hoy es ministro de educación). Se inicia con alumnado femenino: 50 muchachas. Por falta de capacidad en el local no se aceptan algunas aspirantes aprobadas.

1927
Octubre 10
Por la mañana llega Machado a Camagüey. Imaugura el nuevo edificio de la Escuela Normal para Maestros, en la quinta San Zenón de Buenos Aires. Esta es la residencia invernal de Sir William Van Horne, que vivía en Montreal, Canadá. El gobierno cubano la compra a sus herederos en $80,000.00, y gasta $8,000.00 en adaptarla. Desde el 16 de setiembre se llama "Gerardo Machado" esta escuela. Por la tarde, Machado inaugura el alcantarillado, con otro acto en la esquina de Estrada Palma y Padre Olallo.

1938
Abril 26
Los estudiantes de la Escuela Normal para Maestros se oponen a ser desalojados del edificio que ocupan en la quinta "San Zenón".


1945

Febrero 21
Las obras de adaptación del hotel "Camaguey", para convertirlo en museo "Ignacio Agramonte", no se han iniciado aún. El Dr. Juan Marinello ofrece su concurso, para comenzar una campaña que logre que en el Ministerio de Hacienda situen el dinero necesario.

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24 de febrero de 2015

Proemio


Este blog es un homenaje a una ciudad, un hotel y un hombre: Camagüey, El Hotel Camagüey y Sir William Van Horne. Las entradas que publicaremos forman parte de un libro en preparación, que debe ver la luz en el transcurso del presente año en un futuro no muy lejano. Su autor, un simple bibliotecario de provincias, agradece de antemano su visita a los predios de este extraordinario hotel -transformado en 1955 en el Museo Ignacio Agramonte- y acepta sus comentarios y sugerencias.

Foto: Una vista de los jardines del Hotel Camagüey, c.1905

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